CONCLUSIONES de la investigación

Para que un objeto energético pueda ser beneficioso para nuestro cuerpo a través de su vibración energética, dicho objeto debe vibrar en la misma frecuencia que la esencia primordial del cuerpo, de modo que las partes del cuerpo puedan ser tratadas con efectos positivos.

Para que este objeto pueda conectarse con las energías sutiles del cuerpo, debe “conocer” todas las partes del cuerpo y, al mismo tiempo, vibrar de manera similar a éste. Aquí no solo se refiere al cuerpo físico, sino también a otros cuerpos que existen en diferentes niveles cuánticos de nuestro sistema.
Cuando se perciben todas las propiedades fundamentales del cuerpo y su esencia pura conectada, es posible tratar cualquier síntoma del cuerpo desde su raíz.
La intensidad del tratamiento de un paciente depende del estado de sus chakras y, sobre todo, de la distancia del paciente con respecto a su esencia, que es donde se encuentra la fuente de su fuerza creativa.

Cuando el paciente se reconecta con su potencial creativo, las células de todo su cuerpo recuerdan su estado natural y saludable. Así, se produce una disolución de desechos bioplasmáticos y las partes afectadas del cuerpo son limpiadas profundamente.

Al construir un remedio de este tipo, se debe reconocer que la naturaleza fundamental del sistema corporal humano es el amor puro.
Por eso, una de las condiciones es que los elementos correspondientes a la estructura corporal, y que también están relacionados con los chakras, estén contenidos en la tabla energética, para que esta pueda ser usada como una fuente pura de amor incondicional.

De esta manera, cada uno de estos elementos, que tiene un paralelismo con diferentes cuerpos o niveles cuánticos, está guiado por la luz esencial (la esencia pura).
Es muy importante que esta esencia sea activada para que los elementos puedan cumplir su propósito, su motivación, por así decirlo.
La conexión de todos los elementos de la tabla con un nivel del universo debe servir como enlace y conductor hacia donde la energía y la conciencia son muy puras, de modo que la placa energética, una vez activada, no transmita frecuencias negativas o manipulativas a nuestros órganos corporales y a la psique.

Si todas estas premisas y condiciones se respetan, es posible que la placa energética fabricada de esta manera actúe de forma positiva sobre el cuerpo, la mente y el alma humana tras su activación.

El ser humano, que es un ser natural, no debe buscar la sanación de un síntoma para simplemente volver a hacer lo que hacía antes.
La sanación consiste en distinguir si lo que uno hace y piensa proviene del contacto con su esencia y su fuerza creativa, o si, por el contrario, la fuerza que lo impulsa es otra.

LA RIQUEZA DE LA VIDA

El universo contiene, más allá de nuestros patrones mentales y de nuestras necesidades limitadas, un océano de fuerza, cosas y amor, con los cuales podemos conectarnos mediante diferentes métodos.
La conexión con la Tierra también es fundamental. Sin respeto hacia el planeta en el que vivimos y del que nos alimentamos, no es fácil para nuestro organismo recibir alegría u otras cualidades beneficiosas, ya que cada ser (animales y plantas) está envuelto en un campo electromagnético que se basa en ciertas leyes físicas y espirituales.
Estas leyes no son límites, sino conocimientos sobre nuestra naturaleza. Abren las puertas al saber y a la paz.

HAYAZGOS

A partir de experiencias personales, pruebas y numerosos comentarios, llegué a las siguientes conclusiones:

  1. En mi primer experimento a finales de 2012 —la fabricación de una pirámide con símbolos y ciertas geometrías— pude tener mis primeras experiencias (psíquicas y físicas) con el arte energético que creé. Esto me dio la clara comprensión de que un objeto puede desencadenar cambios intensos en el cuerpo y la mente.
  2. Surgieron entonces diferentes preguntas: ¿De dónde vienen estas energías? ¿Contienen estas geometrías, colores y símbolos tales energías? ¿O es simplemente un radar que puede percibir ciertas frecuencias y a la vez traducirlas para que podamos utilizarlas en nuestro plano de realidad?
  3. Quedó claro que estas fuerzas atraídas son energías cuya forma y naturaleza no son fáciles de reconocer. Sólo a través de intensas experiencias personales, meditaciones, pruebas radiestésicas y biofísicas pude aprender algo sobre ello. Primero tuve que aprender que durante el proceso artístico actúan fuerzas en nosotros que están más allá de nuestra percepción común.
  4. Podemos sumergirnos consciente o inconscientemente en el proceso creativo. Por supuesto, existen muchos caminos y ninguno es mejor o peor que otro.
  5. Por los informes de experiencia y mis propias sensaciones, observé que nosotros —los humanos— somos una especie de antena cuando creamos algo. Por lo tanto, no existe sólo el creador, sino más bien la creación misma.
  6. Las geometrías, símbolos y otros elementos que conforman un objeto actúan solo como receptores. En cierto sentido, traen las energías psíquicas del campo informativo del universo a nuestro plano de realidad.
  7. A pesar de ello, experimenté que al encontrarse conscientemente con ciertas energías, se transita por un campo que no contiene sólo „flores y amor“. Para descubrirlo, tuve que atravesar un proceso que afectó diferentes niveles de mi vida.
  8. Aprendí que en el universo existen “energías buenas” y “energías malas”. Pero ambas están ahí para mostrarnos la libertad de nuestros pensamientos y, en última instancia, para ayudarnos a reconocernos a nosotros mismos. En este punto hice muchas experiencias con ambos tipos de energía, que irradian su influencia desde diferentes fuentes energéticas y planos de realidad.
  9. Una buena lección para mí fue reconocer que, debido a ciertas experiencias dolorosas en la infancia, uno puede entrar fácilmente en contacto con ciertas dimensiones “más oscuras”. Pero, atención, esto no ocurre por culpa de alguien, sino por la resonancia entre lo que tenemos dentro (queremos, necesitamos) y lo que atraemos. La responsabilidad recae en nosotros. La fuerza que recibimos (ya sea perjudicial o beneficiosa) depende de nuestra actitud interior y se manifiesta en la realidad externa.
  10. La percepción de la dureza de ciertas leyes físicas y espirituales me enseñó que hay que ser cautelosos al trabajar con ciertas frecuencias de alta vibración. Se debe entender que el ser humano puede conectarse con fuentes de energía poderosas.
  11. En relación con el objeto artístico, comprendí claramente que el arte, a través del ojo del espectador o simplemente por su presencia en un espacio, puede influir positiva o negativamente en su psique. Por lo tanto, el arte cambia nuestro estado emocional y, consecuentemente, también afecta nuestro cuerpo, tal como reportan ciertos testimonios y estudios científicos.
  12. En última instancia, el arte es un maravilloso medio para reconocerse a uno mismo y conectarse con la belleza, el conocimiento y la dicha del universo y la vida.
  13. La sanación es la entrada a la profunda dimensión de nuestro ser, que nos ayuda a ordenar internamente, limpiar y, finalmente, a crear claridad en nosotros mismos, desde donde podemos conectar con nuestra propia fuerza creativa y actuar nuevamente como “quienes realmente somos”.
  14. Todo comienza dentro de uno mismo. Nuestra realidad es sólo un reflejo de nuestro ser. La información almacenada en nuestro sistema corporal se refleja hacia afuera a través de nuestro campo electromagnético (aura). Por eso, lo que procesamos internamente termina influyendo en todos los niveles de nuestro ser, en nuestra propia vida, y nos permite también encontrar alivio ante problemas de salud.

Nuestro cuerpo posee una maravillosa tecnología que no sólo abarca nuestro organismo visible. Esto puede causar influencias psíquicas originadas en información proveniente de fuentes reconocibles o no. Por ello, debemos cuidar conectarnos con el canal correcto de información-energía cuando queremos usar ciertas fuerzas para nuestra salud y crecimiento espiritual.
El amor puro siempre es una buena elección y, para ello, caminos hay muchos.


Advertencia de autoría

Este texto forma parte de una investigación original realizada por Sebastián Guzmán Crespo. Todo su contenido, incluidas las ideas, formulaciones y conclusiones, está protegido por derechos de autor. Cualquier reproducción parcial o total sin autorización expresa del autor, especialmente si aparece en otros libros, publicaciones o medios, puede ser considerada plagio y dar lugar a acciones legales correspondientes.

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